sábado, 15 de enero de 2011

Carta del General Perón con motivo de la muerte del Che


"Compañeros:

Con profundo dolor he recibido la noticia de una irreparable pérdida para la causa de los pueblos que luchan por su liberación. Quienes hemos abrazado este ideal, nos sentimos hermanados con todos aquellos que en cualquier lugar del mundo y bajo cualquier bandera, luchan contra la injusticia, la miseria y la explotación. Nos sentimos hermanados con todos los que con valentía y decisión enfrentan la voracidad insaciable del imperialismo, que con la complicidad de las oligarquías apàtridas apuntaladas por militares títeres del Pentágono mantienen a los pueblos oprimidos.

Hoy ha caído en esa lucha, como un héroe, la figura joven más extraordinaria que ha dado la revolución en Latinoamérica: ha muerto el Comandante Ernesto Che Guevara.

Su muerte me desgarra el alma porque era uno de los nuestros, quizás el mejor: un ejemplo de conducta, desprendimiento, espíritu de sacrificio, renunciamiento. La profunda convicción en la justicia de la causa que abrazó, le dio la fuerza, el valor, el coraje que hoy lo eleva a la categoría de héroe y mártir.

He leído algunos cables que pretenden presentarlo como enemigo del Peronismo. Nada más absurdo. Suponiendo fuera cierto que en 1951 haya estado ligado a un intento golpista, ¿qué edad tenia entonces?. Yo mismo, siendo un joven oficial, participé del golpe que derrocó al gobierno popular de Hipólito Irigoyen. Yo también en ese momento fuí utilizado por la oligarquía. Lo importante es darse cuenta de esos errores y enmendarlos. ¡Vaya si el Che los enmendó!.

En 1954, cuando en Guatemala lucha en defensa del gobierno de Jacobo Arbenz ante la prepotente intervención armada de los yanquis, yo personalmente dí instrucciones a la Cancillería para que le solucionaran la difícil situación que se le planteaba a ese valiente joven argentino; y fue así como salio hacia México.

Su vida, su epopeya, es el ejemplo más puro en que se deben mirar nuestros jóvenes, los jóvenes de toda América Latina.

No faltarán quienes pretendan empalidecer su figura. El imperialismo temeroso del enrome prestigio que ya había ganado en las masas populares; otros, los que no viven las realidades de nuestros pueblos sojuzgados. Ya me han llegado noticias de que el Partido Comunista Argentino, solapadamente, está en campaña de desprestigio. No nos debe sorprender ya que siempre se ha caracterizado por marchar a contramano del proceso histórico nacional. Siempre ha estado en contra de los movimientos nacionales y populares. De eso podemos dar fe los peronistas.

La hora de los pueblos ha llegado y las revoluciones nacionales en Latinoamérica son un hecho irreversible. El actual equilibrio será roto porque es infantil pensar que se pueden superar sin revolución las resistencias de las oligarquía y de lo monopolios inversionistas del imperialismo.

Las revoluciones socialistas se tiene que realizar; que cada uno haga la suya, no importa el sello que ella tenga. Por eso y para eso, deben conectarse entre sí todos los movimientos nacionales, en la misma forma en que son solidarios entre si los usufructuarios del privilegio. La mayoría de los gobiernos de América latina no van a resolver los problemas nacionales sencillamente porque no responden a los intereses nacionales. Ante esto, no creo que las expresiones revolucionarias verbales basten. Es necesario entrar a la acción revolucionaria, con base organizativa, con un programa estratégico y tácticas que hagan viable la concreción de la revolución. Y esta tarea, la deben llevar adelante quienes se sientan capaces. La lucha será dura, pero el triunfo definitivo será de los pueblos. Ellos tendrán la fuerza material circunstancialmente superior a la nuestra; pero nosotros contamos con la extraordinaria fuerza moral que nos da la convicción en la justicia de la causa que abrazamos y la razón histórica que nos asiste.

El Peronismo, consecuente con su tradición y con su lucha, como Movimiento Nacional, Popular y Revolucionario, rinde su homenaje emocionado al idealista, al revolucionario, al Comandante Ernesto Che Guevara, guerrillero argentino muerto en acción empuñando las armas en pos del triunfo de las revoluciones nacionales en Latinoamérica".

Juan Domingo Perón

miércoles, 12 de enero de 2011

COPLAS AL COMPADRE JUAN MIGUEL

Entendamos lo siguente


Voy a tratar de ser lo mas explicativa posible, (tal vez por demás), y por ahí suene en muchos aspectos redundante, pero necesito que la gente de una vez y para todas entienda la importancia de la ley de servicio de comunicación audiovisual.
Los medios de comunicación masivos, producen una gran cantidad de masas, En nuestra vida cotidiana estamos permanentemente en contacto con estos medios masivos, y esto hace que los naturalicemos, y no nos detengamos a pensar el proceso que llevamos a cabo cuando recibimos los mensajes, ya que vivimos en una sociedad mediatizada.
Aunque a unos pocos les parezca favorable, por ejemplo a los monopolios, estamos ante un fenómeno llamado industria cultural.
Algunos pensadores lo ven como favorable, ya que se difunde la cultura, y que hoy en dia cualquiera tiene acceso a, por ejemplo, la mona lisa, ya que llego a aparecer hasta en un frasco de mermelada; por otro lado, la impronta artística del autor de la obra, se pierde, pero, eso es otro tema para debatir.
La industria cultural, consiguió su mejor aliado en los medios de comunicación, por su gran difusión. Y usted dirá, ¿Qué tiene de malo esto, vivimos en occidente donde rige el sistema capitalista, un sistema individualista donde cada quien defiende su ganancia?
Y es lo siguiente, los medios de comunicación, al crearse los multimedios perdieron su función, que es la de informar, y comenzaron a pensar en beneficios económicos propios, y aquí es donde entran los monopolios. Estos son agrupaciones de empresas con un fin determinado (desinformar).
Los monopolios estaban prohibidos hasta el gobierno de Carlos Me… (Por las dudas no completemos su nombre), que estratégicamente permitió la aglomeración de empresas creando así multimedios.
Pero nadie se puso a pensar en lo que el ciudadano, receptor, audiencia, o como le gsute mas llamar, que con inocencia alimenta el comercia de los mismos, hasta ahora y por eso están necesaria esta ley de medios.
De todos modos, cabe aclara que aun hay personas que hacen su trabajo desinteresadamente, sino, lo estaríamos mirando desde la imposibilidad de actuar, y créame, usted vive en democracias, y le guste a algunos o no, es el mejor sistema que podemos tener.
Espero haber sido clara. Un abrazo.

ALEJANDRA ORLANDI

martes, 11 de enero de 2011

La nueva forma de esclavitud del siglo XXI


La trata de personas, por desgracia es un fenómeno global.
Esta en tercer lugar, luego del tráfico de drogas y de armas, y debido a su fin lucrativo, cada día se implementa nuevos casos de desaparición en el mundo, no es casual que más de 130 países hayan denunciado esta práctica en su territorio.
Los captores, utilizan entre otros medios, la extorción, el engaño, y sobre todo el abuso de poder, ya que en su gran mayoría las victimas están en situación de vulnerabilidad; el 80% de este sistema macabro, son mujeres, y niñas, que son utilizadas con el fin de ser explotadas sexualmente.
Dos de las causas más relevante en cuanto a la vulnerabilidad son condiciones materiales, de una vida precaria o inmigración ilegal, con la cual en el primer caso se aseguran de que la familia no tenga la manera de comprobar donde está su familiar desaparecido. Ya que esta organización mafiosa se maneja con total impunidad y complicidad de los estados y sus entes de seguridad y justicia. Sumamos a esto el anhelo de salir de esta situación de las víctimas, que son engañadas en muchos casos, con propuestas de trabajo y otras actividades, creyendo las mismas, que es una forma de asegurar el pan para su hogar, o la escapatoria al mismo.
En el segundo caso, tenemos la migración ilegal, donde los cazadores, de esta manera se aseguran de que los familiares y entorno de la víctima, esté ausente, y principalmente se certifican que la mujer o niña, en caso de escaparse, no pueda denunciarlos ni acusarlos, ya que son indocumentadas.
Uno de los lugares más implicados en esto, es la ciudad de Juárez, ubicada en México.
En su gran mayoría las victimas aquí, tienen una edad promedio entre 13 y 22 años.
Las adolecentes de Juárez, viven en constante persecución, por el solo hecho de ser el deseo sexual de los victimarios, y por lo tanto ser fuente de dinero del negocio, es por ello que es un riesgo ser menor para las catarinas de Juárez.
Y aquí me detengo, porque es algo impensado estar hablando de una niña o mujer como un “negocio”, pero lamentablemente este círculo enfermo y deplorable las ve de esta manera, como un objeto de deseo, que tiene un precio y el objetivo es implementar más ganancias, y sin medir si el objeto de deseo es de una determinada manera sin importar si es niña o niño, adolecente o mujer.
Pero la realidad es que sin demanda, no hay negocio, y es aquí donde como ciudadanos debemos tomar conciencia e involucrarnos para lograr un cambio cultural.
Entran aquí, los medios de comunicación e interacción social, ya que hoy en día estamos expuestos al estimulo continuo, a la oferta sexual.
Es cotidiano, hallar en los diarios más conocidos páginas enteras de publicidad ofreciendo servicios sexuales, que terminan siendo complicases de este negocio oscuro.
Es lógico que al implementarse nuevos medios de comunicación como internet, también encontremos infinidad de este tipo de propuestas.
Un ejemplo de esto, es la proliferación de los film “snuff”, películas creadas a partir de una violación seguida de muerte real.
En su gran mayoría, estas mujeres son sometidas, antes de ser asesinadas, al cautiverio, a la mutilación, a la asfixia, y a golpizas brutales, que son la principal causa de muerte de las víctimas, en este caso.
El estado, cómplice total de estos actos fatales, consideran que los homicidios, han sido resueltos, argumentando que una gran cantidad de personas fueron arrestadas.
Sin embargo, el único portador de sentencia en la ciudad de Juárez, es el egipcio Abdel Latif, que fue detenido acusado de varios homicidios de las mujeres en este mismo lugar, y sin embargo fue sentenciado únicamente por la muerte de una joven de 17 años.
En teoría, es responsabilidad del Estado proteger la privacidad y la identidad de las víctimas de la trata de personas, en particular, entre otras cosas, previendo la confidencialidad de las actuaciones judiciales relativas a dicha trata.
Cada Estado firmante del Protocolo considerará la posibilidad de aplicar medidas destinadas a prever la recuperación física, sicológica y social de las víctimas de la trata de personas.
Y en la práctica, falta mucho por hacer para que esta teoría se transforme en realidad, dentro de estas falencias, esta la falta de compromiso social ante tales casos de impunidad.
El silencio es una forma de complicidad.

ALEJANDRA ORLANDI

sábado, 8 de enero de 2011

Manual de aniquilamiento (Parte I): Hay un subversivo en la salita de cuatro.


Cada día se descubren más locuras de la última dictadura militar en la Argentina. El caso que veremos en esta nota, es un material que se imprimió y algún memorioso aún lo pudo conservar entre sus pertenencias. Además fue distribuido en las escuelas durante esa época, no es una opinión interesada del "enemigo". El miedo a los niños rebeldes.




Imaginemos esta escena: maestra jardinera, guardapolvo a cuadros, voz dulce y canciones capaces de movilizar con los bracitos en alto a los niños del jardín de infantes.


En las paredes hay dibujos de Walt Disney pero ojo: nada es lo que parece.


Por lo menos, esa fue la conclusión a la que llegó el Ministerio de Educación de la nación durante la dictadura. No es una versión: así lo señaló en un manual el propio gobierno, desde el libro “Conozcamos a nuestro enemigo. Subversión en el ámbito educativo”.


MDZ accedió a un ejemplar del libro: no tiene desperdicio aunque pudo ser la causa de denuncias apresuradas, secuestros absurdos, torturas y muertes de las que nadie podrá recuperarse. Fueron los ministros de Educación que llevaron adelante este emprendimiento, digamos, Bruera, Catalán, Llerena Amadeo, Burundarena y Liciardo.


“El accionar subversivo –dice el manual- se desarrolla a través de maestros ideológicamente captados que inciden sobre las mentes de los pequeños alumnos, fomentando el desarrollo de ideas o conductas rebeldes, aptas para la acción que se desarrollará en niveles superiores”.
Volvamos a imaginarnos el cuadro: salita, paredes de colores, hora de la merienda, canción obligatoria, hora de dormir la siesta y…, según el instructivo enviado a los directivos de escuelas para vigilar a sus docentes, el peligro latente en el jardín: “La comunicación se realiza en forma directa, a través de charlas informales y mediante la lectura y comentario de cuentos tendenciosos editados para tal fin. En este sentido se ha advertido en los últimos tiempos una notoria ofensiva marxista en el área de la literatura infantil”.


La dictadura, tal vez por ello, no sólo prohibió y quemó textos de Marx y Engels y muchos otros, muchísimos, en su esmero por tapar el sol con las manos y callar las disidencias con balas. Uno de los libros prohibidos fue “Un elefante ocupa mucho espacio”, de Elsa Bornemann que relata una huelga de animales. El decreto firmado el 13 de octubre de 1977, incluía también a “El nacimiento, los niños y el amor”, de Agnés Rosenstiehl, editado -junto al de Bornemann- por Librerías Fausto.


“En ambos casos se trata de cuentos destinados al público infantil, con una finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria a la tarea de captación ideológica del accionar subversivo (...) De su análisis surge una posición que agravia a la moral, a la Iglesia, a la familia, al ser humano y a la sociedad que éste compone.”. Ese fue el argumento de la medida.


Cuidado con la libertad


En la página 49 del manual editado y distribuido por la dictadura puede leerse una advertencia que, dimensionada 30 años después, puede observarse como un peligroso efecto dominó de inusitadas consecuencias. “Se ha advertido en los últimos tiempos una notoria ofensiva marxista en el área de la literatura infantil. En ella –agrega el manual- se propone emitir un tipo de mensaje que parta del niño y que permita ´autoeducarse´ sobre la base de la ´libertad y la alternativa´”.


Las advertencias estatales que obligaban a los directivos a poner la lupa paranoica sobre sus docentes y, por qué no, sobre niños de 5 años de edad, estaban basadas en los disparates de algún ideólogo fanático que se cubrió con la publicación de un inciso que da por tierra con tanto terror advertido en el resto del volumen: “No existen hasta el presente organizaciones que realicen tareas de captación o agitación”. ¿Y entonces? (…)

Gabriel Conte

viernes, 7 de enero de 2011

Mensaje a los Jóvenes del Año 2000


La juventud argentina del año 2000 querrá volver sus ojos hacia el pasado y exigir a la historia una rendición de cuentas encaminada a enjuiciar el uso que los gobernantes de todos los tiempos han hecho del sagrado depósito que en sus manos fueron poniendo las generaciones precedentes, y también si sus actos y sus doctrinas fueron suficientes para llevar el bienestar a sus pueblos y para conseguir la paz entre las naciones.

Por desgracia para nosotros, ese balance no nos ha sido favorable. Anticipémonos a él para que conste, al menos, nuestra buena fe y confesemos lealmente que ni los rectores de los pueblos ni las masas regidas, han sabido lograr el camino de la felicidad individual y colectiva.

En el transcurso de los siglos hemos progresado de manera gigantesca en el orden material y científico, y si cada día se avanza en la limitación del dolor, es solamente en su aspecto físico, porque en el moral, el camino recorrido ha sido pequeño.

El egoísmo ha regido muchas veces los actos de gobierno y no es el amor al prójimo, ni siquiera la compasión o la tolerancia, lo que mueve las determinaciones humanas.

Esa acusación resulta aplicable tanto a los pueblos como a los individuos. Cierto que en uno y en otros se dan ejemplos de altruismo, pero como hechos aislados de poca o ninguna influencia en la marcha de la humanidad. Es cierto que en ocasiones parece que se ha dado un gran impulso en favor de los nobles ideales y de las causas justas, pero la realidad nos llama a sí y nos hace ver que todo era una ilusión. Apenas terminada la guerra, ponemos nuestra esperanza en que ha de ser la última porque las diferencias entre las naciones se han de resolver por las vías del derecho aplicado por los organismos internacionales. Pocos años bastan para demostrarnos con un conflicto bélico de mayores proporciones el tremendo error en que habíamos caído. Hasta el aspecto caballeresco de las batallas se ha perdido y hoy vemos con el corazón empedernido como al cabo de veinte siglos de civilización cristiana, caen en la lucha niños, mujeres y ancianos.

Apenas un conflicto social ha sido resuelto vemos asomar otro, de más grandes proporciones, no siempre solucionado por las vías de la inteligencia y de la armonía sino por la coacción estatal o de las propias partes contendientes más fuertes, no el del mejor derecho.

Frente a esta lamentable realidad: ¿de qué han servido las doctrinas políticas, las teorías económicas y las elucubraciones sociales?. Ni las democracias ni las tiranías, ni los empirismos antiguos ni los conceptos modernos han sido suficientes para quietar las pasiones o para coordinar los anhelos. La libertad misma queda limitada a una hermosa palabra, de muy escaso contenido, pues cada cual la entiende y la aplica en su propio beneficio. El capitalismo se vale de ella no para elevar la condición de los trabajadores procurando su bienestar, sino para deprimirles y explotarles. Los poseedores de la riqueza no quieren compartirla con los desposeídos sino aceptarla y monopolizarla. E inversamente, los falsos apóstoles del proletariado quieren la libertad más para usarla como un arma en la lucha de clases que para obtener lo que sus reivindicaciones tengan de justas.

No ha empezado a alborar el liberalismo económico cuando -para impedir sus aplausos- tiene el Estado que iniciar una intervención cada vez más intensa a fin de evitar el daño entre las partes y el daño a la colectividad. Pero tampoco su intervencionismo constituye un remedio eficaz porque, o es partidista, o busca anular las libertades individuales y con ellas a la propia persona humana.

El mundo ha fracasado. Mas este fracaso, ¿será tan absoluto que no deje un mínimo resquicio a la esperanza?. Posiblemente podamos mantener el optimismo con la ilusión de que el avance de la humanidad hacia su bienestar es tan lento que no lo percibimos, pero de cada evolución queda una partícula aprovechable para el mejor desarrollo de la humanidad. El avance es invisible y está oculto por sus propios vicios a que antes he aludido, pero no por eso deja de existir.

Se haría más perceptible si cada uno de nosotros se despojase de algo propio en beneficio de sus semejantes, si tratase de dirigir las disputas con la razón y no con la violencia. Dentro de mis posibilidades así he procurado hacerlo y, en este sentido, he orientado mi labor de gobernante. Válgame por lo menos la intención y sea ella la que juzguen y valoren mis críticos del porvenir.

La humanidad debe comprender que hay que formar una juventud inspirada en otros sentimientos, que sea capaz de realizar lo que nosotros no hemos sido capaces. Esa es la verdad más grande que en estos tiempos debemos sustentar sin egoísmos, porque éstos nos han conducido solamente a desastres.

En nuestra querida Argentina, el panorama descrito se ha sentido sin ser cruento, pero en el orden general, los hechos prueban que ha sido el acierto la resolución que ha precedido nuestra realidad. La independencia política que heredamos de nuestros mayores hasta nuestros días, no había sido colectivizada por la independencia económica que permitiera decir con verdad que constituíamos una nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.

Por eso nosotros hemos luchado sin descanso para imponer la justicia social que suprimiera la miseria en medio de la abundancia; por eso hemos declarado y realizado la independencia económica que nos permitiera reconquistar lo perdido y crear una Argentina para los argentinos, y por eso nosotros vivimos velando porque la soberanía de la Patria sea inviolable o inviolada mientras haya un argentino que pueda oponer su pecho al avance de toda prepotencia extranjera, destinada a menguar el derecho que cada argentino tiene de decidir por sí dentro de las fronteras de su tierra.

Contra un mundo que ha fracasado, dejamos una doctrina justa y un programa de acción para ser cumplido por nuestra juventud: esa será su responsabilidad ante la Historia.

¡Quiera Dios que ese juicio les sea favorable y que al leer este mensaje de un humilde argentino, que amó mucho a su Patria y trató de servirla honradamente, podáis -hermanos del 2000- lanzar vuestra mirada sobre la Gran Argentina que soñamos, por la cual vivimos, luchamos y sufrimos!

Juan Domingo Perón

miércoles, 5 de enero de 2011

POR GALEANO


Viva el cáncer!, escribió alguna mano enemiga en un muro de Buenos Aires. La odiaban, la odian los biencomidos: por pobre, por mujer, por insolente. Ella los desafía hablando y los ofendía viviendo. Nacida para sirvienta, o a lo sumo para actriz de melodramas baratos. Evita se había salido de su lugar. La querían, la quieren los malqueridos; por su boca ellos decían y maldecían. Además Evita era el hada rubia que abrazaba al leproso y al haraposo y daba paz al desesperado, el incesante manantial que prodigaba empleos y colchones, zapatos y máquinas de coser, dentaduras postizas, ajuares de novia. Los míseros recibían estas caridades desde al lado, no desde arriba, aunque Evita luciera joyas despampanantes y en pleno verano ostentara abrigos de visón. No es que le perdonaran el lujo: se lo celebraban. No se sentía el pueblo humillado sino vengado por sus atavíos de reina. Ante el cuerpo de Evita, rodeado de claveles blancos desfila el pueblo llorando. Día tras día, noche tras noche, la hilera de antorchas: una caravana de dos semanas de largo. Suspiran aliviados los usureros, los mercaderes, los señores de la tierra. Muerta Evita el Presidente Perón es un cuchillo sin filo.
ALEJANDRA ORLANDI